Conceptos básicos de un guion cinematográfico

El guion cinematográfico está compuesto por un tema, que es la idea argumental y un mensaje. La idea argumental debe tener una oposición de varias fuerzas para lograr un objetivo, lo que se denomina conflicto.

El conflicto va creciendo a lo largo del guion hasta llegar al “climax” que es el punto más alto del conflicto que luego lleva a una culminación, positiva o negativa. Los conflictos pueden ser internos o externos en relación al personaje: los internos se tratan de problemas que el personaje tiene con sí mismo y debe resolver, por lo general son conflictos emocionales; y los externos tienen que ver con la relación del personaje con su entorno (social, político, económico).

 

DETALLES DE UN GUION LITERARIO

 

Como se mencionó, los personajes deben lograr un objetivo y para llegar a este deben tener una motivación, es decir, algo que los impulse a querer lograrlo, por lo general este objetivo es la felicidad, el personaje al lograrlo se siente pleno y completo.

Para desarrollar la idea argumental hay que tener en cuenta cinco puntos básicos: quiénes son los protagonistas, qué les sucede a estos protagonistas, dónde sucede la historia, cuándo sucede la historia y cómo transcurre la historia.
En relación a los personajes, estos deben estar bien delineados, debe explicarse claramente cuáles son sus deseos, sus miedos, sus actitudes y todo lo relacionado a su personalidad. No puede haber dos personajes completamente idénticos, así como tampoco hay dos personas idénticas. También es importante explicar su vida privada: con quién se relacionan, de qué viven, cómo viven. El pasado de cada personaje también es importante para entender sus acciones presentes.

Todo guion tiene uno o varios personajes centrales; uno o varios antagonistas, que impiden que el protagonista logre su objetivo y personajes secundarios que ayudan tanto al protagonista como al antagonista. Los personajes secundarios son muy importantes ya que permiten que el protagonista o antagonista crezcan durante la “aventura”.
El objetivo siempre debe ser lo suficientemente difícil para que el protagonista crezca, pero también debe ser lo suficientemente bueno como para que el protagonista quiera conseguirlo.
Finalmente, una vez que el protagonista logra el objetivo, se muestra el mensaje que destina el guionista a sus espectadores para que, al terminar de ver la película, les deje una enseñanza.

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